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Psicología, Cómo las emociones afectan el tamaño de tu estaca

Por: Webmaster , webmaster@pokerhispano.com

Nadie te discutirá que hay una correlación entre que tan bien juegas al poker y tu estado mental o estado emocional.

Los jugadores deprimidos juegan diferente a uno borracho y emocionado; un jugador con hambre cometerá más errores que uno que recién llega de cenar y un jugador agotado normalmente terminará perdiendo todo antes de que llegue la mañana.

Todos los jugadores de poker somos adictos, vivimos y jugamos con la necesidad de “drogarnos”, somos dependientes de lo que nos provoca el poker, la sensación de éxtasis después de una partida en la que ganas mucho, la emoción de disparar un bluf por un pot jugoso. Una vez que experimentamos eso pasamos el resto de nuestras vidas persiguiendo ese dragón, buscando una partida más para nuestra siguiente dosis.

Entre mejor te sientas, más ganarás…

Entre mejor estés de humor, más descansado, energético y jovial estarás, más dinero harás en las mesas de poker. Obviamente, no importa como te sientas o juegues, vas a cambiar todo en el momento que tengas un bad beat. Pero entre más tiempo pases tomando las mejores decisiones más dinero estarás ganando.

Las decisiones que tomas en una mesa de poker están directamente influenciadas por el estado emocional en el que te encuentres en ese momento. El mejor ejemplo es ver a un jugador en tilt comparado al momento en que recién se sentó a jugar. El juego de un jugador sobrio cambia con cada trago que consuman, el sentimiento de invulnerabilidad que el licor le brinda afectará sus decisiones al punto en que donara dichas excesivamente. Como jugador sólo debes jugar cartas cuando tu estado mentar este preparado para hacer dinero. El poker no es un juego para ser pasivo.

Como cualquier competencia o deporte, necesitas entrar al juego concentrado y listo para la batalla, si eventos de la vida tienen tu cabeza amarrada, probablemente no estarás lo suficientemente centrado para tomar una decisión correcta cuando hayan situaciones difíciles.

Entre más ganas, mejor te sientes…

¿Qué estuvo primero, el sentimiento o la ganancia?

Has memoria y recuerda todas las sesiones ganadoras que has tenido en tu vida, especialmente en las que ganaste en grande. Vas a recordar que un fuerte y cálida sensación de éxtasis estuvo firmemente situado en tu pecho durante todas ellas. ¿Tuviste este sentimiento como resultado de haber ganado o ganaste como resultado de esta sensación?

La respuesta a esta pregunta es, ambas. Aunque en algunas sesiones el sentimiento es exclusivamente derivado del calor de la mesa o una “suerte sexy”,  para la gran mayoría el sentimiento es auto-invasivo. Si cuando inicias una sesión te sientes así, esquivando cualquier situación difícil, vas a comenzar generando utilidades. Las ganancias que tengas refuerzan este ciclo, hasta que no sea roto, serás un jugador peligroso en la mesa.

Rompiendo el ciclo…

Para vencer a un jugador que está en su pico psicológico, tienes que romperle el ciclo. Y cuando tu estás en ese estado debes evitar que un oponente rompa el tuyo. La gran mayoría de los jugadores de poker son seres frágiles, sobrellevan sus resultados como si se encontraran en pequeño bote perdidos en el  mar. No es de asombrarse que los jugadores de poker puedan contraer fuertes adicciones a apostar cuando están en la mesa, esto debido a los altibajos del juego mismo. Es por esto que romperles el ciclo puede ser tan sencillo como ganarles una sola mano.

Pero recuerda no quieres jugar contra un jugador que este en lo mejor de su ciclo si no tienes que hacerlo. Estos jugadores tomaran decisiones fuerte y harán jugadas todavía más fuertes, jugando de manera más engañosa que el promedio.

Debes jugar contra oponentes que estén en el fondo al medio de su escala psicológica. Hazlos desear estar en el punto más altos y sus estacas serán tuyas. Cuando se desesperan por este sentimiento jugarán más con esperanzas que con lectura y probabilidades. Si en alguna la pegan, el ciclo se reinicia, si no la pegan se hundirán más.

Exprimiendo la mesa

Consiste en mantener la energía de la mesa alta, ya que una mesa en la que se está pasando un buen rato es mucho más provechosa que una llena de amargados que están 100% centrados en el juego.

Lo que tienes que entender es que un jugador en si pico psicológico más alto no es siempre exuberante y extrovertido. Muchas veces son los jugadores más concentrados en el juego. La idea es sacarlos de su estado de concentración forzándolos a interactuar de manera enérgica socialmente para sacar sus mentes del juego.

Si puedes sacar a un jugador que se encuentre “en la zona” de jugar lo mejor que puede, es igual de bien que sacarlo del ciclo. Y si logras convertir a un jugador que está en su pico más bajo en el centro de la fiesta, vas a hacer que se juegue todo, resultando muchas veces en all-ins ciegos entre otras jugadas locas.

Poker como un escape…

Si tu concuerdas con que el poker es una droga y que debes jugar cuando estás mejor emocionalmente, esto tendrá mucho sentido para ti. Si te encuentras en una época difícil, aburrido, disgustado, el poker no será nunca una buena idea. Muchas veces cuando nos encontramos en este estado emocional recordamos los momentos buenos del poker y anhelamos esos sentimientos.

Luego vamos y nos sentamos en busca otra vez de esa alegría, esa solución rápida para los problemas del alma. Si tenemos suficiente suerte, puede funcionar, haciéndonos cometer este error de nuevo en el futuro. Como mencionamos anteriormente, jugar en este estado es casi perder de seguro. No estás en condiciones de jugar dando lo mejor de ti, cometerás errores y estos te costarán dinero.

Perder estando de este humor sólo hará que las cosas sean peor. Simplemente te enterrarás más. Luego estarás peor contigo por haber entrado a jugar sabiendo que cometiste el error de hacerlo cuando no estás en tu mejor momento.

El poker nunca será un escape, el poker no es tu amigo. Es un campo de batalla de estrategia y adrenalina. Si te encuentras en un punto bajo de tu vida mejor arregla eso primero. Habla con alguien, has cambios, abraza tu oso de peluche o deja pasar al tiempo. Haz lo que tengas que hacer , sólo vuelve a jugar cuando estés de vuelta a la cima.

Antes de que puedas vencer a tus oponentes en batallas psicológicas en las mesas, vas a tener que poder controlar firmemente tu estado emocional. Si no tienes este autocontrol simplemente serás otro jugador más de los que pierden y controlan en cada pot.