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Psicología, La arrogancia te llevará a tu bancarrota jugando poker

Por: Poker Hispano, admin@pokerhispano.com

Capítulo I

Una de las grandes paradojas del poker es que excelentes jugadores profesionales están a menudo quebrados. El ejemplo más famoso fue Stu Ungar, una "leyenda" del juego. Necesitaba patrocinadores y murió sin un centavo. Otros muy buenos jugadores necesitan patrocinadores y la arrogancia es una de las causas principales de sus problemas.

¿Qué es arrogancia?

Es un sentimiento real o asumido de superioridad. Se toman aires exageradas de posición, de poder o se exalta indebidamente el valor o la importancia de uno mismo, orgullo desmesurado. Puede ser tan fuerte que crea negación a ver realidades esenciales como las habilidades de uno o sus limitaciones.

¿Cómo los grandes jugadores pueden ser tan estúpidos?

La esencia del poker es de esperar hasta tener ventaja y explotarla. Algunos de los mejores jugadores del mundo son maestros al aplicar esas técnicas en la mesa de poker, pero después botan el dinero en las mesas de dados, de "pai gow" o de ruleta de los casinos.

Quieren acción, jugar todas las manos (lo que no hacen en poker) e ignoran las leyes de las probabilidades, enfrentándose a juegos imbatibles. Puede que nunca lo admitan, incluso a si mismo, pero en el fondo creen que esas leyes no se aplican a ellos porque son superiores.

Su arrogancia también es la causa para algunos grandes jugadores de torneos de ser unos "perdedores" en las mesas abiertas donde no juegan tan bien. Cuando ganan buenas sumas en un torneo, sus compañeros de juego abierto les esperan para llevarse una buena tajada del premio. Su arrogancia les impide aprender de las pérdidas pasadas y piensan que "esta vez" será diferente, que su superioridad les permitirá ganar en un juego donde perdieron repetidamente.

Capítulo II

¿Cómo esos comentarios se relacionan contigo?

Puedes pensar que lo que exponemos en el capítulo I no tiene relevancia contigo. No necesitas patrocinadores, no juegas en el casino y no eres un campeón de torneos que no puede ganar en mesas abiertas. De hecho eres un ganador constante y tu banca (dinero destinado al poker) ha crecido en los últimos meses o años en que has estado jugando.

Sin embargo, la arrogancia puede ser un problema porque va creciendo con el éxito de uno. Puedes empezar a jugar por encima de tus habilidades y de tu banca o planear ser un profesional de poker.

Jugar por encima de tus propias habilidades y de las posibilidades de tu dinero disponible es muy común. Mucha gente simplemente vive por encima de sus ingresos y sino ganan la lotería van a una bancarrota segura. Tú y yo, así como la mayoría de jugadores de poker pensamos que somos mucho mejores de lo que somos en realidad. Esa arrogancia te hará jugar contra jugadores superiores a ti y por apuestas demasiado altas.

De hecho esos dos errores van juntos porque cuando subes de nivel de apuestas los jugadores son mejores. Si exageras tus habilidades automáticamente pensarás que tu banca es suficiente para enfrentarte a partidas más fuertes. Desafortunadamente la arrogancia puede empujarte a ignorar esa realidad. Aplica para los demás, no para ti. Piensas que puedes subir nivel y ganar en un juego más caro y más duro. Aún cuando puedes evitar esos errores la arrogancia puede hacerte daño. Puede que cuando juegas tu mejor juego ganes en esta mesa, pero no siempre estás jugando en tus mejores condiciones.

La arrogancia te hace engañarte a ti mismo cuando pierdes. En vez de deducir que estás haciendo mal las cosas o que los demás jugadores son mejores que tú, culpas a la "mala suerte". También te olvidas de que estás cansado, distraído o que tomaste un par de tragos demás. Si no practicas tu mejor juego y no te das cuenta de eso vas a perder.

Pensar que eres un profesional de poker es otra "arrogante fantasía". Las probabilidades de éxito
(según algunos de los mejores profesionales) varían de 50 a 1 a 200 a 1 y puede que sean muy optimistas.

No dejes tu empleo para mudarte a Las Vegas.

¿Qué tienes que hacer para enfrentarte al problema?

Para empezar, reconocer que la arrogancia es un problema universal. Lo tienes tú, lo tengo yo, todo el mundo lo tiene en un grado u otro. Todos queremos pensar que somos especiales y la naturaleza del poker se presta para sostener ilusiones. La suerte tiene un impacto tan grande en los resultados a corto plazo que podemos pensar que jugamos mejor de lo que lo hacemos en realidad.

Cuando ganamos es porque somos muy buenos, cuando perdemos es mala suerte. Has un autoanálisis frecuente de tu juego.

Trata de encontrar a alguien con quien puedas hablar honestamente de tu juego y que desinflará cuando es necesario esa burbuja de arrogancia que te ciega. Escucha bien lo que te diga y actúa en consecuencia. Tu(s) amigo(s) tratará(n) de ayudarte, escúchale(s) con una menta abierta.

Nunca olvides que la arrogancia es natural y destructiva. Nos hace sentir bien con nosotros mismos pero casi siempre se paga un precio muy alto por este corto placer. Tenemos que enfrentar constantemente a nuestra arrogancia natural en poker para ser realistas y tener la satisfacción duradera de ganar a largo plazo.