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Martes 21 de Octubre, 2008 Por: |
El paso acelerado de las jugadas de poker en línea te permite manipular a tus rivales en formas que son generalmente ineficaces o imposibles en vivo.
La idea general del artículo es el uso del “AJUSTE A LA TERCERA VEZ”. Así es como funciona:
Cuando un oponente atento te ve realizar una jugada poco ortodoxa se preguntará: ¿de qué se trata? “Si la repites, se formará una idea de la manera que juegas y cuando la utilizas por tercera vez, tiene una estrategia preparada para contraatacar. Seguro que has usado una táctica basada en “el ajuste a la tercera” defendiendo tus blinds contra un ladrón descarado. La primera vez que sube lo dejas llevarse tu BB (puede que tenga mano), a la segunda lo catalogas como ladrón de blinds pero a la tercera estás esperándole y lo resubes.
Ahora lo importante para el poker en línea:
En vivo puede que tengas que esperar dos horas o más para que esta situación se produzca, sin embargo en internet se dan 4 u 5 vueltas en algunos minutos y hasta el menos atento de los jugadores se da cuenta de lo que ocurre y responde en consecuencia.
Si tú eres el ladrón es precisamente lo que quieres que hagan. La jugada es tan rápida que sus reacciones a tus patrones son más instintivos que calculados y actúan sin entender lo que haces exactamente; ven que de nuevo estás subiendo y contraatacan sin detenerse para pensar que tú has previsto que tarde o temprano lo harían y que estás preparado para castigarles. El poker en línea, con su paso acelerado te permite tomar ventaja de las reacciones de tus oponentes y sus respuestas erróneas.
Ejemplo:
Atacas el blind de un rival, se bota. Dos minutos después, subes otra vez, se bota de nuevo. En este momento está preparado para responder, PERO TÚ LO SABES y a la tercera tienes una gran mano. Cierto, tienes la suerte de recibir buenas cartas en este instante oportuno pero también estás listo para explotar esta suerte. Si no recibes una buena mano en esta tercera ocasión, no atacas, espera tenerla. Sabes que él está esperando para resumirte con cualquier par de cartas así que no le des la posibilidad de hacerlo hasta que te conviene.
Veamos otro ejemplo de “ajuste a la tercera” esta vez en la última etapa de un torneo sit & go:
Has sido afortunado y te encuentras mano a mano pero tu oponente te lleva una ventaja de 4 a 1 en fichas. Dado el monto de los blinds y el tamaño de tu estaca sabes que debes empezar a ir all-in algunas veces para doblarte. “¿Esperas una mano premium para hacerlo”
¡Claro que NO!
Mientras te queden suficientes fichas para tener “folding equity” (pagar significaría un golpe para tu rival si pierde) debes empujar con las cartas que te llegan (a ciegas). Teniendo en cuenta la distribución al azar de las cartas es muy probable que él no tenga una mano para pagarte la primera vez que lo haces (aunque siempre puede ocurrir) y su primer impulso será creer que tú tienes buenas cartas; se bota para que no te dobles.
Sin embargo, ahora está alerta, existe la posibilidad que has decidido poner tu estaca pequeña en all-in todas las manos. ¡Perfecto, es lo que quieres! Intercambian los blinds unas veces, eso toma menos de un minuto y, cuando te llega una mano mediana, vas all-in otra vez.
Seguro que sospecha algo, seguro que está preocupado, piensa que quieres volver a la pelea empujando tu fondo, y es lo que estás haciendo. Pero todavía no puede pagar porque no tiene una mano suficientemente fuerte y, de nuevo, no puede descartar la posibilidad que tú tengas una. Entonces se bota otra vez, pero está formando una imagen de tu estrategia en su mente. Te ve desesperado y concluye que seguirás con tus all-ins con o sin mano y que lo que tiene que hacer es esperar una mano fuerte (o no tan buena) para pagarte. Como piensa que te has olvidado totalmente de los requerimientos de manos iniciales para empujar, está de humor para enfrentarte con manos medianas como A-10, K-Q o un par mediano o pequeño.
Mientras tanto tú estás anticipando este ajuste de su parte y estás un paso delante de él. Esperas tener cartas de calidad como Q-Q, J-J, A-K o si tienes suerte mejor para ir all-in de nuevo, con la esperanza que tu rival tenga un par pequeño, A-10, K-Q o a lo mejor algo todavía peor y que te pague. Si no lo hace vuelve a intercambiar blinds por un rato para darle la impresión que has abandonado tu estrategia desesperada del all-in. Entonces ponte a robar de nuevo, rétalo a que te pague y manipúlalo para que lo haga con una mano peor que la tuya.
La suerte es un factor primordial en estas situaciones, es posible que te estrelles contra una mano fuerte en tu primer o segundo all-in, así es el poker. De lo que estamos hablando aquí es de SUERTE APLICADA, dependiente de una serie de movimientos programados para provocar una reacción precisa de tu rival en un momento que tú has elegido y preparado. No importa mucho que en el encuentro decisivo las cartas caen a tu favor o no, con tus maniobras has dictado las decisiones de tu oponente y lo has llevado al enfrentamiento que deseabas en la situación más favorable para ti.
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